domingo, 23 de abril de 2017

La cópula del alimoche

Tuve la suerte de ver hace unas semanas la cópula de los alimoches (Neophron percnopterus) en una de esas sierras que a estas horas, por desgracia, y a más gloria de los hijos de p*t* habituales, huele a chamusquina y a humo debido a la epidemia de fuego en la montaña asturiana.







Ya fue una alegría ver sobrevolar a 2 alimoches la zona por la que caminaba...













...pero al haber varios buitres leonados (Gyps fulvus) por la zona, pensé que habría un cadáver por la zona que los atraía.











No fue hasta bastante después que pude observar a la pareja reunirse y finalmente copular en varias ocasiones.









Siendo este pequeño buitre tan escaso en la Cordillera Cantábrica, siempre es un gustazo ver que se renuevan las parejas activas cada primavera a la vuelta de África.










La pena es que esta zona ahora mismo está arrasada, y aunque el alimoche pone sus nidos en riscos de piedra, e incluso puede que se vea favorecido por tener animales chamuscados a su alcance, para otros animales de la zona que ya estaban empezando a reproducirse, como este precioso pinzón vulgar (Fringilla coelebs) el fuego les ha destrozado la temporada.
Triste es que al que roba un carrito del súper para dar de comer a su familia le caigan 3 años de cárcel y al que roba la vida a todo lo que mueve, nada o vuela en kilómetros a la redonda, no sólo le salga gratis, si no que le regalen una subvención y la palmada en la espalda de vecinos y políticos. Muy triste.

domingo, 16 de abril de 2017

Bisbitas alpinos por el Angliru

El mes pasado aprovechamos una semana de Sol entre nevadas para visitar el Angliru, y nos encontramos con media docena de bisbitas alpinos (Anthus spinoletta).
















Aprovechaban que no había nieve para empezar con el período de cría, había mucho movimiento.









Los narcisos (creo que de la especie Narcissus asturiensis) llenaban todos los claros entre la caliza.











Un buen regalo para la vista y el olfato, los pobres soportaron una buena nevada unos días después.












Este invierno tan seco y sin nevadas se va a pagar caro en verano, cuando no haya agua en las fuentes y en los prados.










Se estaba genial, sin el follón de gente del verano.













Entre el Moncuevu...














...y el Barriscal.




miércoles, 5 de abril de 2017

Secando al primer Sol que pica

No son tímidos los cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) del parque Isabel a la hora de secarse al Sol.














Y si hace una tarde tan magnífica, ni se inmutan ante los niños con el balón, los perros, los fotógrafos o lo que pase a su lado. Hace bien, que nadie le quite la tranquilidad que por desgracia no tienen en otras partes.

lunes, 3 de abril de 2017

Negrón común pintado a brocha gorda

Me encontré en una tarde fantástica de Sol en el Rinconín a un despistado macho de negrón común (Melanitta nigra), comiendo en el pedreru.











Tenía un resol importante, y, la verdad, no veía nada, así que tenía que pararme a ver en la pantalla lo que estaba viendo.












Y lo que veía me gustaba, ya que aparentaba, por el bulbo amarillo en el pico, poder ser un negrón americano.














Pero un par de giros de cabeza a izquierda y derecha me bajaron de la nube, demasiado negro en ese pico, que, curiosamente, tenía un desarrollo asimétrico del color, más anaranjado a un lado que al otro.










Acostumbrados como estamos a ver sobre todo hembras y juveniles de esta especie, fue refrescante ver a un macho tan cerca.












Y como vino, se fue...

sábado, 1 de abril de 2017

Gaviota de Delaware, "de Delaware" y canas en el Parque Isabel.

Pues sí, de todo hubo esta semana en el parque Isabel de Gijón, empezando por una bonita gaviota de Delaware (Larus delawarensis).












Nada que objetar a esta gaviota de Delaware de libro, un 1er invierno, por el desgaste del plumaje, casi un primer verano.




















Pico rosado y potente, color del dorso muy claro, algunas medialunas, mayor sensación general de robustez...












Tardó pero al final llegó la Delaware a Gijón.













Posteriormente, varios amigos me comentaron que se había identificado a otro ejemplar de la misma especie, con aspecto extraño, débil y con el plumaje muy raro. Con esa descripción, no tardé en localizar entre mis fotos a esta gaviota, que, efectivamente, tiene un aspecto extrañísimo. Yo la había dado por cana en el campo, viendo las fotos, podría efectivamente ser una Delaware muy muy flacucha.






Y seguía el festival de gaviotas canas (Larus canus), con 6 ejemplares. Hasta en la sopa.












De lo que ya casi no queda es de gaviotas cabecinegras (Larus melanocephalus), la mayoría ya se han ido.

jueves, 30 de marzo de 2017

Porrón bastardo FE

Cuando me avisaron que había un porrón bastardo (Aythya marila), y además marcado con placa nasal en el Parque Isabel no me lo pensé mucho y tiré para allí.











No era el primer bastardo que veía en este parque, pero la coincidencia de ir marcado (marcada) me resultó muy curiosa.









Contra todo pronóstico se mantuvo más de una semana aquí, y pudo ser disfrutada y fotografiada por medio Gijón y parte del extranjero...











Para más suerte, estaba marcada por David Rodrigues, el buen amigo "patero" portugués, que siempre manda unos informes muy interesantes de leer, y además es amabilísimo.

En concreto esta inmadura fue marcada el otoño pasado en las Dunas de San Jacinto, pesando 3/4 de kilo.

Si queréis ver un montón de información de este y otros patos no dejéis de visitar la página de David:
www.pt-ducks.com



Ahora a ver si vuelve el año que viene y la vemos de nuevo, desde luego sin quererlo fue una celebridad local esta patita...

martes, 28 de marzo de 2017

El último (único) temporal del invierno.

Para los que nos gustan los inviernos crudísimos, este que terminó fue más que decepcionante. Poca nieve, poco frío, pocas olas, poco de todo.
Hace hoy justo un mes, el único, posiblemente, coletazo de frente atlántico potente que sufrimos llegó a Gijón.









No era gran cosa, en comparación con tiempos pasados, pero pude disfrutarlo al máximo. Al coincidir con carnaval, fue mucha la gente que lo apreció.




















Desde El Rinconín, talmente parecía que las olas, de unos 5 metros, se iban a comer El Muro de San Lorenzo.














Fui coincidiendo con la marea alta, y en el Puente'l Piles metía algo de miedo ver la altura  a la que llegaba el agua combinada de río y mar.














Ya en primera línea de playa, parecía que las olas, en plenitud, podían dar de sí alguna carrera por encima del paseo.














Pero no, se quedó la cosa en un espectáculo visual con poca emoción y mucha expectación, no cundió el pánico en ningún momento.













Siempre que no haya desgracias personales, estos temporales pueden llegar a ser uno de los mayores y más agradables desafíos naturales que aún se pueden ver en una ciudad, pero este año, nos quedamos simplemente con un amago de algo más grande.




















Para algunas aves debilitadas, como esta gaviota sombría (Larus fuscus), incluso un temporal de tamaño mediano puede ser letal, lo siento por ella.

domingo, 26 de marzo de 2017

Escapada a Galicia: Ría de Ortigueira. Cisnes, limícolas y espátulas.

Habíamos parado en anteriores escapadas varias veces, pero siempre de pasada y sin detenernos demasiado, aunque el paisaje y lo visto a lo lejos nos impresionaron, así que esta vez hicimos escala.
Paramos ya en Sismundi para comer, un lugar espectacular, con el cambio de marea las corrientes hicieron que cambiase el paisaje a cada minuto, de verdad que hay que verlo para creerlo.

Desde aquí pocas aves pudimos ver, aunque a lo lejos vimos la primera garceta grande (Ardea alba) del día, asomando tímidamente entre la vegetación.










Como broma privada, apareció lejísimos un cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) que por la postura que tenía y la luz parecía muy muy pero que muy pequeño. Hizo falta sacar el trabuco a máxima potencia para quitarnos las ganas de que fuese un muy improbable pigmeo...






Después de comer y del momento de camaradería, que nos prestó mucho, una parada en Ortigueira villa, y nada más llegar vemos a David que está ensimismado en un lateral del puerto: pensábamos que serían las más usuales en este lugar serretas, alcas o  anátidas buceadoras, la sorpresa mayúscula fue ver a un par de jóvenes cisnes vulgares (Cygnus olor).




Aunque estaban sospechosamente cerca, pudimos comprobar que no llevaban anillas, y no era una locura pensar que pudiesen venir del Norte de Europa.









Unos días más tardes, a respuesta de correo electrónico, Antonio Gutiérrez nos quitó la esperanza, ya que seguramente se trate de una parte de una población asilvestrada que se mueve por la costa gallega. Incluso así, fue un encuentro agradable con estos gigantes.










Ya vimos en el puerto alguna muestra de lo que después sería un hervidero de limícolas, por ejemplo con este archibebe común (Tringa totanus).

















También una de las varias lavanderas blancas enlutadas (Motacilla alba yarrellii) que vimos en la jornada.











Con la moral muy alta, nos fuimos desde Ortigueira villa hacia la playa de Morouzos, que encierra en su lengua oriental un extenso humedal con 2 excelentes observatorios.

Aunque las imágenes no lucen todo lo mucho que vimos, porque las aves estaban lejanas, fue un verdadero jolgorio de limícolas, con cifras muy superiores al centenar de ostreros (Haematopus ostralegus), zarapitos reales (Numenius arquatus), archibebes comunes (Tringa totanus), correlimos comunes (Calidris alpina) o chorlitos grises (Pluvialis squatarola), y ejemplares sueltos de zarapito trinador (Numenius phaeopus) y agujas colinegras (Limosa limosa).

Además, varias decenas de silbones europeos (Anas penelope), y algunos cucharas europeos (Anas clypeata). Y como fin de fiesta, localizamos 12 espátulas (Platalea leucorodia).




Desconfiadas como siempre, otras 2 garcetas grandes.

















Desde luego, estuvo muy bien, en un lugar con un paisaje increíble, acompañó el tiempo, y la compañía, inmejorable, así que fue, a pesar de no lograr ver todo lo que esperábamos ver, un gran domingo. Incluso la luz nos permitió llegar a Foz, más tarde, y ver una buena concentración-dormidero de limícolas y gaviotas en medio de la ría. Volveremos, eso espero.